Un motivo religioso de tonos suaves: dos manos unidas en oración que sostienen un rosario, bordadas en una gama que va del blanco al marrón oscuro y recuerda a una vieja fotografía en sepia. Los degradados son los que dan volumen a las manos, así que conviene seguir el esquema con atención e ir marcando las zonas ya terminadas.
El kit reúne todo lo necesario para bordar, hilos incluidos, ya repartidos en el organizador para encontrar enseguida el color correcto. El marco no está incluido: al terminar puedes enmarcarlo, quizá con un pássepartout claro que recoja el fondo crudo. Para trabajar con comodidad vienen bien un bastidor y unas tijeras pequeñas de bordar.