Un bordado en tonos sepia en el que destaca el rojo de las amapolas: la niña y el fondo se trabajan con matices suaves y cálidos, mientras que las flores del primer plano dan profundidad a la escena. Los símbolos claros y los cuadros grandes del gráfico hacen que la lectura sea cómoda incluso en un primer bordado de este tamaño.
El punto de cruz contado se borda siguiendo el gráfico y no un dibujo impreso en la tela, así que conviene empezar por el centro e ir marcando las filas ya bordadas. Un bastidor facilita el trabajo y no viene incluido; al terminar, el marco que se ve en la foto no forma parte del kit.