Es la pieza que convierte un bordado largo y estrecho en un burlete de puerta o en un cojín alargado: una parte posterior de etamina de algodón, ya cortada y rematada, con la cremallera cosida en el lado largo. El cierre permite sacar el relleno cuando hay que lavar la funda.
Se cose al delantero bordado derecho con derecho, dejando la cremallera abierta para poder dar la vuelta a la labor; antes de montarla, plancha el bordado por el revés y recorta los márgenes. El relleno y la parte delantera no están incluidos: esta espalda se combina con los paneles para bordar de Vervaco de la medida indicada o con una labor propia del mismo tamaño.