Un camino de mesa ya confeccionado, con dobladillo y cenefa tejida: el dibujo está estampado directamente sobre la tela, así que no hay que contar puntos, basta bordar a punto de cruz sobre los cuadros de color. Con solo cinco colores el trabajo avanza rápido, también si tienes poca experiencia.
El estampado se va con el primer lavado y en la tela queda únicamente el bordado. Para trabajar con comodidad conviene usar un bastidor rectangular o un aro que se va desplazando a lo largo de la tira. Terminado, el camino se coloca en la mesa o en el aparador: la escena del ciervo en la nieve lo convierte en una decoración navideña para sacar cada invierno.