Tres bolsitas ya cosidas, para bordar a punto de cruz con ramilletes de pensamientos en tonos rosa, morado y azul. Se trabaja sobre tela de hilos contados siguiendo el esquema; además del punto de cruz hay algún punto largo y pespunte para los contornos y los tallos, así que viene bien algo de práctica.
Como la tela ya viene montada en forma de bolsa, no hace falta ninguna costura final: al terminar el bordado basta con rellenarlas de popurrí, lavanda o flores secas y cerrarlas con el cordón incluido. Un bastidor pequeño y unas buenas tijeras de bordar facilitan el trabajo. Son una idea para perfumar armarios y cajones o para regalar.