Un paisaje urbano al atardecer, con la nieve en las orillas del canal, el puente de piedra y las luces cálidas reflejadas en el agua: los azules del cielo invernal contrastan con los amarillos de las ventanas encendidas y los muchos matices dan profundidad a la escena. Por la cantidad de colores y el nivel de detalle es un proyecto exigente, más indicado para quien ya ha bordado otros trabajos.
Se borda a punto de cruz contado siguiendo el esquema; para trabajar con comodidad conviene tener un bastidor y unas tijeras pequeñas de bordar. El marco que aparece en la foto no está incluido: al terminar, el bordado se puede llevar a enmarcar o montar sobre un soporte rígido.