Una escena navideña en formato panorámico: el pueblo nevado con las ventanas encendidas, el puente de piedra, los patinadores sobre el hielo y la luz rosada del atardecer. Los muchos matices y el desarrollo a lo ancho lo convierten en un bordado exigente, pensado para quien ya domina el punto de cruz contado y disfruta de los proyectos largos.
El kit reúne todo el material de bordado: hilos ya seleccionados, tela, aguja y esquema con instrucciones. Conviene añadir un bastidor o aro y una buena luz, mientras que el marco no está incluido: por la forma alargada, lo mejor es encargar un paspartú a medida. Terminado, es un cuadro para colgar cada año en Navidad.