La escena del espaldarazo pintada por Edmund Blair Leighton, llevada al punto de cruz contado con una paleta amplia que recoge los pliegues de las telas y la luz del original. Se borda siguiendo el esquema sobre Aida 16, de trama fina: conviene trabajar con buena luz y sin prisas.
El kit trae tela, hilos, aguja, esquema e instrucciones; el bastidor, las tijeras y el marco se eligen aparte. En un formato así resulta cómodo un bastidor grande o de rodillos para mantener la tela tensa. Una vez terminado, el bordado está pensado para enmarcarse como un cuadro.