Tres pequeños bordados de invierno para convertir en tarjetas de felicitación: se borda el medallón sobre la Aida y luego se coloca detrás de la ventana de la cartulina, que se cierra por detrás con la solapa adhesiva o con un poco de cola. Los motivos sirven para Navidad y para toda la temporada fría, y también funcionan como adornos colgantes o sobre un paquete de regalo.
Son proyectos pequeños y los hilos vienen ya clasificados en el organizador, así que se terminan en pocas tardes aunque lleves poco tiempo bordando a punto de cruz contado; los contornos se rematan a pespunte con una hebra de mouliné. En el kit está todo lo necesario: solo hacen falta unas tijeras pequeñas y, si prefieres tensar la tela, un bastidor pequeño.