Una escena de verano: un niño con gafas de sol se desliza sobre la ola con su tabla roja, enmarcado por una cenefa azul de trazos. Se borda a punto de cruz contado siguiendo un esquema de cuadros grandes, con algunas líneas de pespunte que perfilan los contornos; los pocos colores y los cuadros bien visibles de la tela Aida lo hacen asequible también con poca práctica.
La caja trae todo lo necesario para bordar, hilos incluidos; el marco de la foto no forma parte del kit. Conviene tener además un bastidor y unas tijeras pequeñas. Al terminar, la labor se puede enmarcar para una habitación infantil o convertir en un cuadrito de regalo.