Un paisaje de cuento con colores vivos: una casita de madera construida en un gran árbol cuya copa está formada por globos aerostáticos, con colinas floridas a franjas y más globos volando por el cielo. Se borda a punto de cruz contado sobre Aida, con algunos contornos a pespunte para definir los detalles.
El esquema de cuadros grandes y los hilos ya ordenados en el organizador hacen que el trabajo avance con comodidad incluso con poca experiencia, a pesar de la amplia gama de matices. Solo hay que añadir un bastidor y unas tijeras pequeñas; el marco de la foto no está incluido. El formato vertical queda bien como cuadro para colgar.