Mickey Mouse posando, con guantes blancos y zapatos amarillos, para componer diamante a diamante sobre la tela adhesiva ya estampada. Se retira el film protector por zonas pequeñas, se recoge cada cristal con el lápiz aplicador impregnado de cera y se coloca sobre el símbolo correspondiente, juntando bien las filas.
Es una labor repetitiva y relajante, que no exige experiencia en bordado y se puede compartir con los niños. Basta una mesa estable y buena luz. Al terminar conviene prensar el cuadro bajo un libro pesado para que los diamantes queden bien fijados; después se puede enmarcar, aunque el marco no está incluido.