Dos marcalibros para bordar en punto de cruz, con zorros curiosos entre los libros. Son labores pequeñas, fáciles de llevar en el bolso y que se terminan en pocas tardes; como el juego trae dos, puedes quedarte uno y regalar el otro a quien disfruta leyendo.
Se borda sobre Aida con una o dos hebras de mouliné según la cobertura que prefieras. La tela, los hilos, la aguja y las cintas vienen incluidos; quedan por tu cuenta unas tijeras finas y, si quieres, un bastidor pequeño. Al terminar, remata los bordes y coloca la cinta en la parte superior: muchas personas pegan por detrás una cartulina o un fieltro fino para dar rigidez.