Dos marcalibros para bordar, cada uno con su faro: uno sobre un acantilado lleno de flores y el otro frente a la playa y las dunas. Son labores estrechas y cortas, que se terminan en pocas tardes y resultan un buen detalle para quien disfruta leyendo, junto con un libro nuevo.
Se bordan a punto de cruz contado sobre la tela Aida siguiendo el diagrama, con algún punto largo para los detalles; la cinta del remate ya viene incluida. El kit trae todo el material de bordado, así que solo hacen falta unas tijeras y, si prefieres trabajar con la tela tensa, un bastidor pequeño.