Un bordado pensado como cuadro de nacimiento: el panda que se queda dormido en su hatillo, los globos de luna y estrella y, abajo, el espacio para componer el nombre y la fecha con el alfabeto del esquema. Con el mismo kit se elige la versión azul o la rosa, así que la decisión puede esperar.
El punto de cruz contado se trabaja siguiendo el esquema de cuadros grandes, cómodo de leer incluso con poca experiencia; los contornos se perfilan con pespunte. Para bordar viene bien un bastidor, que junto con el marco no está incluido. Una vez terminado, el trabajo se enmarca y se convierte en un regalo de nacimiento o bautizo.