El dibujo ya viene impreso en la tela: basta con seguir el trazo con unas pocas puntadas de bordado tradicional, dejando el hocico del conejo en líneas ligeras y rellenando las flores de la corona a punto raso. Las líneas impresas desaparecen con el lavado, así que no quedan marcas alrededor del bordado.
El bastidor de la foto no está incluido: conviene tener un aro o un bastidor para mantener la tela tensa mientras bordas. La pieza de tela deja margen suficiente para montar un cojín de 45 cm o para tensar la labor en un aro grande y colgarla; antes del montaje basta un lavado suave y un planchado por el revés.