Un retrato de cachorro con collar rojo, para bordar a punto de cruz sobre un cañamazo ya estampado en color: no hay que contar, basta con seguir el dibujo cuadro a cuadro. La trama ancha hace que la labor avance rápido y descanse la vista, también por la noche, y el resultado es un cojín decorativo con un motivo muy reconocible.
El kit reúne todo lo necesario para bordar la parte delantera de la funda: la tela trasera, la cremallera y el cojín interior no están incluidos y se compran aparte. La labor terminada también se puede enmarcar o montar como bolso. Un bastidor grande o un soporte de mesa ayudan a trabajar con comodidad.