Un camino de mesa navideño ya confeccionado y con el dobladillo hecho, con el dibujo estampado directamente sobre el algodón blanco: se borda siguiendo los colores impresos, sin contar hilos, y la estampación desaparece al lavarlo dejando solo el bordado. Además del punto de cruz se usan el punto largo, el punto de tallo y el nudo francés para las cuernas, las bayas y los detalles más finos; las instrucciones explican cómo hacerlos.
Un bastidor ayuda a mantener la tela tensa y conviene avanzar por zonas de color. Los hilos, el hilo metálico y la aguja vienen incluidos, así que no hace falta nada más: una vez bordado y lavado, el camino de mesa está listo para vestir la mesa o un aparador en las fiestas.