Un camino de mesa primaveral para bordar a punto de cruz: los conejos se encuentran entre narcisos y crocus, con dos pollitos en primer plano, y el motivo se repite en el otro extremo. La tela llega ya dobladillada, así que al terminar el bordado basta un lavado suave y un planchado por el revés para llevarlo a la mesa.
La Aida de 4,4 puntos por cm tiene cuadros bien visibles y suele bordarse con tres hebras de mouliné: es un proyecto apto también para quien empieza con el punto de cruz, porque el esquema de cuadros grandes se lee con facilidad. Un bastidor, a la venta por separado, hace el trabajo más cómodo. Queda bien también sobre un aparador en época de Pascua.