Tres pequeños retratos de bosque —un cervatillo, un osito y un zorro— para bordar a punto de cruz contado sobre Aida, con algunos puntos lanzados en los detalles más finos, como las briznas de hierba. La tela es tupida, así que una buena luz y, si hace falta, una lupa ayudan a trabajar con comodidad.
Los marcos de plástico vienen incluidos en el kit, de modo que los tres cuadros se pueden colgar nada más terminarlos, sueltos o en conjunto; en la foto aparecen juntos sobre un tronco. El juego es apto para quien ya tiene algo de práctica con la aguja y resulta un buen regalo o una decoración para una habitación infantil.