Un grupo de ciervos en un claro al amanecer, entre robles de hojas rojas y doradas y la luz que se cuela entre los troncos. El formato muy alargado va bien en una pared sobre un mueble o un sofá, o como panel horizontal en un recibidor.
Se borda a punto de cruz contado siguiendo el esquema, con los hilos ya seleccionados y la aguja incluidos en la caja: solo hay que añadir un bastidor o aro para mantener la tela tensa. Los muchos matices del bosque y la anchura del dibujo piden algo de práctica con el punto contado. El marco no está incluido y se elige al terminar el bordado.