Una escena de otra época: dos niñas sentadas en el porche, entre flores y visillos de encaje, sirven el té en tazas de porcelana mientras el osito asiste a la merienda. Los muchos matices del pelo y de los vestidos suponen numerosos cambios de color, así que el diseño se disfruta más si ya tienes práctica con el punto de cruz contado y con la lectura del esquema.
El kit trae todo lo necesario para bordar, hilos incluidos: solo hacen falta un bastidor y unas tijeras pequeñas. El marco no está incluido: al terminar, el bordado se puede enmarcar como cuadro, el destino más natural para un motivo de este tamaño.