Un paisaje de primavera: un árbol cubierto de flores rosas, una casita blanca al fondo del prado, el camino que bordea el agua y dos patos que nadan junto a los arbustos floridos. El cielo y los verdes se construyen con muchos matices parecidos, así que conviene bordar con buena luz e ir marcando en el esquema las zonas ya terminadas.
La tela de trama uniforme se borda sobre dos hilos, como una Aida 16: la puntada queda menuda y el formato pequeño permite acabar el trabajo en poco tiempo. Solo hay que añadir un bastidor y unas tijeras pequeñas, porque los hilos, la aguja y el esquema ya vienen incluidos. El marco no está incluido: el bordado terminado queda bien como cuadro pequeño.