Un bodegón otoñal: un escurridor lleno de manzanas y una granada, hojas que viran al rojo y al naranja, racimos de uva y una pera apoyada en la mesa de madera. Los degradados de la fruta y del metal esmaltado piden una paleta bastante amplia, así que resulta un proyecto agradecido para quien ya ha bordado algunas labores a punto de cruz contado.
El kit reúne todo lo necesario para bordar; el marco que aparece en la foto no está incluido, como tampoco el bastidor, que ayuda a mantener la tela bien tensa. Terminado, queda bien enmarcado en la cocina o en el comedor.