Dos gorriones se detienen en el grifo del jardín, rodeados de lirios blancos recién abiertos: un motivo naturalista con muchos matices, para bordar a punto de cruz contado siguiendo el esquema. El fondo oliva de la tela queda en parte a la vista y realza las corolas claras, así que no hay que cubrir toda la superficie.
Con 39 colores es un trabajo que exige atención al leer la cuadrícula, indicado para quien ya ha bordado algún proyecto contado. Un bastidor o aro y unas tijeritas de bordar hacen la labor más cómoda. El marco de la foto no está incluido: al terminar, la tela se puede enmarcar o montar sobre un panel.