Un cuadro dedicado al ritual del té, con teteras, tazas floreadas, una bandeja de pastelitos y un marco de limones, especias y lavanda alrededor del texto central. Se borda contando los puntos del gráfico, que combina punto de cruz, medio punto y algún punto largo para los detalles más finos: una labor amplia, pero con zonas claras y repetidas.
El kit reúne todo lo necesario para bordar; el marco no está incluido, tampoco el bastidor, muy útil para mantener tensa una tela de este tamaño. Terminado, queda bien en la cocina, en el comedor o en un salón de té.