Un pequeño catálogo de todo lo que gira en torno al café, desde la cafetera italiana hasta la máquina de espresso, pasando por el tarro de galletas y el cruasán, con el lema que ordena toda la composición. Queda bien en la cocina o en el rincón del desayuno y es un buen regalo para quien no renuncia a su taza matinal.
Los 47 colores vienen incluidos, junto con el organizador que los mantiene ordenados mientras bordas: se trabaja contando los puntos sobre la tela, siguiendo el gráfico de cuadros grandes. Además del kit solo hacen falta unas tijeras pequeñas y, si prefieres bordar con la tela tensa, un bastidor. El marco no está incluido: al terminar, el bordado se puede enmarcar con pasparts.