Toda una escena de Halloween encerrada en la silueta de un zapato de tacón: calabazas en venta, hiedra que sube hasta una casita encantada, un gato negro y un fantasma flotando sobre el cartel. El dibujo se borda sobre Aida blanca siguiendo el esquema de símbolos, con algunos puntos fraccionados para suavizar los contornos, pespunte para los detalles y nudos franceses para los pequeños relieves.
Es un proyecto de buen tamaño, más indicado para quien ya ha terminado algún bordado contado. Necesitarás además un bastidor y unas tijeras pequeñas; el marco de la foto no está incluido. Acabado queda bien enmarcado como decoración de temporada.