Un burrito desgreñado, con algo de nieve entre las orejas, mira de frente mientras tres petirrojos le hacen compañía: un diseño navideño de Hannah Dale, bordado con todos los matices del pelo y de las plumas.
El fondo de la tela ya viene estampado con las salpicaduras de nieve, así que el cielo no se borda y la labor avanza rápido. Se trabaja en punto de cruz entero, con pespunte para los contornos y un hilo metalizado para algunos brillos. Los hilos llegan ya clasificados y numerados, algo muy útil con tantos grises y marrones. El marco no está incluido; para bordar conviene usar un bastidor o un aro.