Un corral lleno de vida en el que cada animal «habla»: los sonidos escritos junto a la vaca, el perro, las ocas, las ovejas, el poni, los gatos y el cerdito hacen sonreír y convierten el bordado en un rato divertido, también en compañía de los niños. Los hilos llegan ya ordenados en el organizador, así que puedes empezar enseguida.
Además del punto de cruz se usan el pespunte para los contornos y algunos nudos franceses: dos puntadas sencillas, explicadas en las instrucciones, que se dominan con uno o dos bordados de experiencia. Hacen falta también un bastidor y unas tijeras pequeñas, y el marco no está incluido. El formato cuadrado queda bien como cuadro para la cocina o el cuarto de los peques.