Bellflower Mulberry forma parte de Wallflower, la colección de Tilda que mira con aire romántico a los ornamentos de los años sesenta y setenta. El dibujo es menudo y muy tupido: campanillas amarillas y turquesas que asoman entre guijarros rosas sobre un fondo cálido rojo pardo. De lejos se lee casi como un liso, por eso funciona bien como fondo y como tela de enlace entre los motivos más grandes.
Es una tela apropiada para las piezas pequeñas del patchwork, las cenefas y las traseras de cojines, y también para bolsos, estuches y ropa de muñeca. Conviene lavarla antes de cortarla, así el ligero encogimiento se produce antes de coser. Si necesitas tiras largas o piezas grandes, elige uno de los cortes mayores.