Es el algodón liso que Tone Finnanger pensó para el cuerpo de las muñecas y los ángeles Tilda: un tono arena cálido, ni demasiado rosado ni demasiado amarillo, que hace de piel en los modelos de sus libros. Se cose a máquina sin dificultad y aguanta bien el relleno, incluso en las partes estrechas como brazos y piernas.
La misma tela funciona como fondo neutro en patchwork, para que destaquen los estampados de las colecciones Tilda. Conviene lavarla antes de cortar: el encogimiento se nota y un cuerpo ya cosido se deformaría. Para terminar una muñeca necesitarás además relleno, hilo a juego y los colores de la cara.