Un velero surcando el mar, acompañado de delfines y gaviotas: el dibujo ya viene estampado en color sobre el cañamazo Penélope, así que no hay que contar nada y basta con rellenar las zonas impresas. Es una labor de buen tamaño que avanza con regularidad, porque la puntada es siempre la misma.
Los hilos no están incluidos: se eligen aparte, normalmente lana de tapicería a juego con los colores estampados, junto con una aguja de punta roma. El cañamazo Penélope permite bordar a medio punto sobre la malla entera o a petit point separando los hilos. Terminado, el bordado se tensa y se enmarca como cuadro.