El retrato de un gato blanco de pelo largo y ojos azules, estampado en color sobre un cañamazo de formato vertical alargado: una vez terminado se convierte en un cuadro estrecho o en un panel decorativo. Se borda siguiendo el dibujo impreso, sin contar puntos; el cañamazo Penelope, de hilo doble, permite además separar los hilos y trabajar a punto pequeño en las zonas de más detalle, como el hocico y los bigotes.
Los hilos no están incluidos: se eligen aparte, en lana de tapicería o en algodón, combinándolos con los tonos estampados. También necesitas una aguja de punta roma y, si prefieres la tela tensa, un bastidor.