Una escena galante de estilo dieciochesco, con damas, caballeros y una barca en un estanque ante una fuente de piedra: el dibujo ya viene estampado en color sobre el cañamazo Penelope, así que no hay que contar y se borda siguiendo los tonos impresos. Es una labor de gran formato, para trabajar con calma y mejor sobre un bastidor que mantenga la tela tensa.
Los hilos no están incluidos: se eligen aparte, normalmente lana para cañamazo, combinándolos con los colores del dibujo. El medio punto se trabaja con puntadas diagonales todas en la misma dirección. Terminado, un panel de este tamaño se convierte en un cuadro o un tapiz de pared; el marco no se incluye.