Un bodegón de aire clásico, tomado de un cuadro de J. Leroux: la fruta en el frutero, una gran cazuela de cobre volcada y los reflejos cálidos sobre el mantel claro. El dibujo ya viene estampado en color sobre el cañamazo, así que no hay que contar: se borda siguiendo las zonas impresas, una puntada por cada cuadro de la tela.
El cañamazo se vende solo: los hilos y la aguja no están incluidos. En la lista de materiales necesarios están los 19 colores de DMC Soft Cotton previstos para este modelo, con sus cantidades, para añadirlos al carrito de una vez; también puede usarse lana de tapicería. Por el tamaño, conviene trabajar con un bastidor de marco. Terminado, el panel queda muy bien enmarcado.