Un espantapájaros en versión Halloween, estampado en color sobre cañamazo Penélope: no hay que contar puntos, se borda siguiendo el dibujo que ya está en la tela. El borde naranja enmarca el motivo y el formato vertical queda bien tanto en un cuadro como en la cara de un cojín.
Se vende solo la tela: los hilos no están incluidos. Lo habitual es usar lana de bordar (o mouliné) a juego con los colores estampados y una aguja de punta roma n.º 20-22. El medio punto se trabaja con puntadas diagonales todas en la misma dirección y cubre rápido las superficies grandes; un bastidor ayuda a mantener el cañamazo tenso.