Uno de los cuadros más conocidos del siglo XIX llevado a un cañamazo estampado: las tres espigadoras de Millet, inclinadas sobre el rastrojo, con los almiares y el caserío al fondo. El dibujo tiene muchos detalles y tonos dorados, así que la atención está en los cambios de color más que en la técnica, que es sencilla: puntadas diagonales siempre en la misma dirección siguiendo el estampado, sin contar.
El cañamazo se vende solo: los hilos y la aguja no están incluidos. Los colores DMC Soft Cotton del modelo aparecen en la lista de materiales necesarios y se añaden al carrito de una vez; un bastidor ayuda a mantener la tela tensa. Al terminar, el bordado queda bien enmarcado como cuadro.