Una escena galante inspirada en un cuadro de François Boucher, estampada directamente sobre el cañamazo: no hay que contar puntos, basta seguir el dibujo color a color. El formato amplio y los muchos detalles de los paños, el follaje y las carnaciones piden algo de práctica, así que es una labor para hacer con calma, mejor sobre un bastidor de tapicería que mantenga la tela tensa.
El cañamazo se vende sin hilos ni aguja: en la lista de materiales necesarios encontrarás los algodones DMC Soft Cotton del modelo, que puedes añadir al carrito de una sola vez. Terminado, el bordado se presta a enmarcarse; el marco de la foto no está incluido.