Un niño rubio con sombrero y peto vaquero abrazado a un gran oso de peluche color crema, con canicas esparcidas por el suelo: una escena tierna y muy detallada, en la que los juegos de luz recrean la suavidad del pelo y la textura del tejido vaquero. El formato es grande y los matices son muchos, así que conviene tener ya algo de práctica.
Se borda a medio punto, con puntadas diagonales todas en la misma dirección, siguiendo los colores estampados en la tela. Los hilos y la aguja no están incluidos: los DMC Soft Cotton recomendados se añaden al carrito desde la lista de materiales necesarios. Un bastidor ayuda a mantener el cañamazo tenso mientras se borda. Al terminar, el trabajo se puede enmarcar (el marco no se incluye).