El retrato de Jeanne Hébuterne pintado por Modigliani: cuello alargado, pelo rojo recogido, vestido negro y rojo y una mano apoyada en el respaldo de una silla roja. El dibujo ya viene estampado en color sobre el cañamazo, así que se borda siguiendo las zonas de color, sin contar puntos.
El cañamazo Pénélope es rígido y se trabaja bien en la mano, aunque un bastidor ayuda a que no se deforme. Los hilos y la aguja no están incluidos: se compran aparte, en lana para cañamazo o en algodón, combinándolos con los colores estampados. El tamaño y los muchos matices de rojos y amarillos lo convierten en una labor para quien ya tiene algo de práctica. Terminado, es un cuadro para enmarcar (el marco no se incluye).