Una escena de Halloween para bordar a medio punto: el gato se recorta sobre la luna llena mientras una bruja cruza el cielo y los murciélagos sobrevuelan el bosque. El estampado en color guía cada puntada, así que no hay que seguir un gráfico ni contar hilos: basta con rellenar las zonas siguiendo los tonos impresos en el cañamazo.
Los hilos no están incluidos y se eligen aparte, en lana para tapicería o en algodón, junto con una aguja de punta roma. El cañamazo Penelope es rígido y se borda bien incluso sin bastidor, aunque montado en un bastidor de rodillos la tensión queda más pareja. Terminado, el trabajo se puede enmarcar o convertir en cojín para la decoración de otoño.