Un palomar provenzal de piedra, con un árbol y un ciprés asomados a un campo de lavanda en flor y algunas aves en el cielo. El dibujo va estampado en color directamente sobre el cañamazo, así que no hay que contar puntos: basta seguir los tonos tal como se ven.
Se borda a medio punto, con puntadas diagonales todas en la misma dirección; el cañamazo Penélope es rígido y de hilo doble, por lo que puede trabajarse en la mano. Los hilos no están incluidos: se eligen aparte, en lana para cañamazo o algodón, combinándolos con los colores estampados, y conviene una aguja de punta redondeada. El formato alto y estrecho queda bien como cuadro o panel para colgar; el marco no se incluye.