El célebre Árbol de la vida de Gustav Klimt, con sus ramas en espiral, las figuras estilizadas a los lados y el pequeño pájaro negro, impreso en color sobre un cañamazo Penelope: no hay que contar nada, se borda siguiendo el dibujo. El formato es muy grande, así que conviene tomárselo con calma y montar la tela en un bastidor de pie que la mantenga tensa.
Los hilos no están incluidos: se eligen aparte, normalmente lana de tapicería, combinándolos con los colores estampados, y para una superficie así hace falta una buena cantidad. El cañamazo de hilo doble permite bordar a medio punto o, separando los hilos, a petit point en los detalles. Terminado, se convierte en un panel para enmarcar o montar sobre bastidor rígido.