Una vista nocturna de la ciudad: la farola ilumina los adoquines y una bicicleta descansa apoyada en la baranda del canal. El dibujo ya está estampado en color sobre el cañamazo, así que no hay que contar: se borda siguiendo las zonas impresas. El formato vertical y alargado da un panel muy decorativo, aunque la superficie que hay que cubrir pide paciencia.
Los hilos no están incluidos: se compran por separado, normalmente lana para cañamazo, combinando los tonos con los colores estampados. También conviene un bastidor grande para mantener la tela tensa y una aguja de punta redonda. Terminado, se puede enmarcar o montar como cojín o panel decorativo.