Una callejuela al atardecer con el café iluminado, los escaparates de la confitería, el arco cubierto de rosas y la bicicleta apoyada en la pared: un motivo lleno de detalles y matices, para bordar a punto de cruz contado siguiendo el esquema. Con cuarenta colores y una superficie amplia, es una labor para tomarse con calma, más indicada para quien ya tiene algo de experiencia.
El kit reúne todo lo necesario para bordar; el marco de la foto no está incluido, ni tampoco el bastidor, que ayuda a mantener la tela tensa en un proyecto de este tamaño. La Aida azul hielo crea un fondo luminoso para las luces de la escena. Una vez terminado, el bordado se presta a enmarcarse.