Una ventana abierta de par en par a la Provenza, con la regadera haciendo de jarrón para pensamientos y lavanda y los herrerillos yendo y viniendo entre la casita y el nido con huevos. El bordado se trabaja a punto de cruz contado sobre Aida de 16 count, siguiendo el esquema en color con símbolos: la tela no lleva dibujo, así que las cruces se cuentan desde el centro hacia fuera.
Los 58 colores llegan ya repartidos en el organizador, una ayuda real en una labor de este tamaño. El marco no está incluido, como tampoco el bastidor ni las tijeras; un bastidor de rodillos evita marcar la tela. Terminado, queda un cuadro de buen tamaño para la pared.