Una cascada de clemátides enmarca la ventana desde la que se adivinan las torres de una ciudad. Los verdes matizados y los pétalos contrastan con un fondo suave y en gran parte vacío, de modo que la tela blanca forma parte del dibujo. El bordado se trabaja contando las puntadas sobre un esquema de símbolos, sin dibujo impreso en la tela.
Sobre Aida de 16 count se borda con una o dos hebras de mouliné, según la cobertura que prefieras; los hilos vienen ya separados por color en el organizador, muy útil cuando los matices son muchos y parecidos. Además hacen falta un bastidor y unas tijeras pequeñas, que no se incluyen, igual que el marco que aparece en la foto. El bordado terminado queda bien enmarcado con una passe-partout clara.