Un bodegón delicado, con el ramo a contraluz ante la ventana y el juego de té en primer plano: los numerosos matices de rosa, lila y verde dan profundidad al bordado y piden cierta soltura al seguir un esquema de símbolos, aunque los hilos llegan ya ordenados en el organizador, lo que facilita mucho el trabajo.
Sobre Aida de 16 ct las puntadas son pequeñas y el resultado es fino y detallado: conviene tener buena luz y una lupa, además de un bastidor para mantener la tela tensa. Las instrucciones están en inglés, alemán y francés. El bordado terminado queda bien enmarcado: el marco no está incluido.