Un retrato de tonos suaves firmado por Miharu Yokota: el rostro de la niña y las rosas del fondo se construyen con degradados muy graduales, así que el kit exige una lectura atenta del diagrama y cierta práctica con el punto de cruz contado. Junto a las cruces se trabajan algunos puntos lanzados y nudos franceses que realzan los detalles.
Los hilos llegan ya repartidos en el organizador, de modo que puedes empezar enseguida sin pedir madejas. Necesitarás además un bastidor y unas tijeras pequeñas, que no vienen incluidos, igual que el marco que aparece en la foto. Al terminar, conviene montar el bordado sobre cartón y enmarcarlo con paspartú.